Capítulo 2 Un poco de la Historia del Ciclismo de San Luis

Capítulo 2 Un poco de la Historia del Ciclismo de San Luis

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 Irineo Muñoz: “Un recuerdo del corazón”

 

Ayer y hoy de Irineo Muñoz

 

Parte I

Días pasados la Federación Ciclista Sanluiseña, homenajeó a dos hombres que escribieron una página en la historia del ciclismo de San Luis, los hermanos Juan Carlos e Irineo Muñoz. ciclismosanluis.com siguiendo con una temática de la historia quiso recordar a estos nobles deportistas. Don Irineo Muñoz nos recibió en su casa de la Ciudad de La Punta, con su respeto, su humildad, su amabilidad con la gente. En el momento que nos atendía un vecino le dejó unas ruedas para su arreglo, Don Irineo no puede separarse de su pasión, la bicicleta.

Ciclismosanluis.com: Don Muñoz, vamos hacia atrás, al principio de la historia.  ¿A los cuantos años debutaron o debuto Ud.?

Irineo Muñoz: Yo, debuté en el año 1958, si creo que en 1957 o 58, y debuté con una contrarreloj y bueno me sorprendí yo mismo como anduve y gané, (risas) eran 100 kilómetros, contrarreloj. En otras circunstancias eran 120 kilómetros. Bueno seguí corriendo y ese año fui a Córdoba a correr el Campeonato Argentino, y salí a los 32, eran 75 ciclistas, en ese campeonato fui con tan poca experiencia y tan poca bicicleta, tan pocos cuidados, pero bueno clasifique en una buena posición. En el 59 con un poco más de experiencia, un poco más de entrenamiento, fuimos al  campeonato que se corrió en Santa Rosa, La Pampa, ahí clasifique a los 26 y con  grandes campeones, grandes ciclistas. Ese campeonato lo ganó Ernesto Contreras, un ícono de este deporte que luego, 10 años después volvió a ganar un argentino.

Ciclismosanluis.com: ¿Qué edad tenía Ud. en esa época?

Irineo Muñoz: Yo tenía 21 años, Juan Carlos es más chico que yo, tenemos una diferencia de 8 años, mi hermano empezó cuando yo ya estaba terminando mi carrera, en ese momento con mi experiencia pude transmitirle muchas cosas y así comenzó su etapa en el ciclismo. Él tiene otros triunfos, él tuvo la oportunidad de salir a correr a otras provincias  clasificando muy bien.

Ciclismosanluis.com: Ahora en esos tiempos no estaban las condiciones que se dan hoy, suplementos dietarios, gimnasios, tecnología, etc. Era todo a pulmón

Irineo Muñoz: Mire le digo, ni tubos teníamos, yo no tenía nada cuando fui en el 58 a Córdoba, fuimos hasta la plaza de Casquín, llevaba una manzana cortada en 4 partes y 1 banana, realmente no teníamos más nada. Por supuesto que había zona de abastecimiento pero quien iba a estar allí, nosotros éramos 3 o 4 que íbamos de San Luis. Los de otras provincias, tenían muchas más facilidades que nosotros.

Ciclismosanluis.com: Córdoba era fuerte

Irineo Muñoz: Si, si, tenía muy buenos ciclistas, Mendoza, San Juan también. Así que fui mejorando en Santa Rosa, La Pampa ya era un poco más ducho. Mire tengo una anécdota de cómo fuimos a ese campeonato en La Pampa, llegamos después de hacer un itinerario, de acá fuimos a Huinca Renancó y ahí tomamos un pasaje en tren carguero a Santa Rosa en el último vagón (risas) sentados en el piso, muchísimos kilómetros sentados en el piso, ya no dábamos más, los dos únicos ciclistas que iban de San Luis era Adán Albornoz y yo. Y bueno llegamos a Santa Rosa a las 8 de la tarde, cuando comenzaba el fin de semana, siempre los campeonatos argentinos fueron los fines de semana largos en semana santa, y bueno, como hacíamos para bajar las bicicletas del tren. Le cuento que había que bajarse y correr a la par del tren para que nos entregaran las bicicletas, yo no me olvido de los cardos rusos que pisé.

Ciclismosanluis.com: ¿Son anécdotas que nunca se olvidan, no?

Irineo Muñoz: No, esas cosas jamás se olvidan, son como una luz para mí

Ciclismosanluis.com: Corrían 1 o 2 etapas

Irineo Muñoz: No, no, eran solamente 120 kilómetros, imagínese, llegamos a las 8 de la tarde, y fuimos a buscar el lugar donde dormir que ya estaba asignado por la Federación, y largar al otro día, entonces uno no conocía el camino de la carrera, nada.

Ciclismosanluis.com: ¿Que ciclistas de esa época recuerda de San Luis?

Irineo Muñoz: Todavía corría don Juan Barrera, el “zorro” Alaníz, Miguel Ochoa el “cacerola”, Pablo Godoy, Pablo era un gran deportista, gran rival y pero no enemigo. En ese momento el presidente de la Asociación Sanluiseña de Ciclismo era Don Segundo Rosso. Yo le agradezco tanto a don Rosso. Hicimos otras campañas más con su ayuda. Quien me acompaño a Santa Rosa fue un señor Vega, que ya no me acuerdo el nombre y el “zorro” Alaniz que era el que me aguantaba en todo, en la comida, en los entrenamientos, aunque en ese tiempo el pollo no lo conocíamos (risas) si comíamos grandes pucheros, se comía bien y cuando fuimos a los 2 campeonatos argentinos, fuimos los mismos Adán Albornoz que ya falleció y yo, teníamos que comer el menú que nos ofrecía la Federación Argentina de Ciclismo y el menú es el que se come los días de semana santa, así que imagínese, fideos y algo de pescado.

Ciclismosanluis.com: ¿Ud. hasta que año corrió?

Irineo Muñoz: Corrí hasta los 25 años porque a los 23 me case y tenía que trabajar y todo cambia. La verdad que toda mi campaña ciclística es una luz porque mucho o poco que haya hecho estoy muy agradecido. También en esos tiempos estuvo en San Luis un Sr. Pasoni que me dio una mano maravillosa, en ese momento me presto las dos ruedas tubulares con tubos livianos que me hicieron andar bien y en San Luis no los tenía nadie, los que venían con esas ruedas eran ciclistas de afuera. Años más tarde corrí algunas competencias pero muy esporádicas porque en esos tiempos se programaba una competencia y se hacía  a lo mejor dos fines de semana después o no se sabía cuándo. Con mi hermano trabajábamos los dos y hacíamos cambios de turno y a veces corríamos amanecidos.

En ese tiempo estaba el Club Ciclista San Luis, también estaba Estrella del Sur, después apareció Caballito Criollo y más adelante el Dos Venados.

Fotos que como dice Don Irineo “son como una luz”

Irineo Muñoz, hoy con su querida familia

Don Irineo Muñoz tiene tanto amor, tanta pasión por el ciclismo que se animó a escribir unos versos a su bicicleta que nos “obligó” a transcribirlos.

Hierro con Alas

Oficio bicicletero

Por suerte yo te heredé

Y en ese hierro con alas

Cuantos caminos rodé

 

Rodé por los caminos largos

Que tantas veces soñé

Y al despertar de mi sueño

Sonriendo me desperté

 

Desde niño te soñaba

Que un día podía ser

No creo que exista un niño

Que no te sueñe tener

 

En ti gané las distancias

A la vida le gané

Cuando tuve una pena

Rodando en ti la olvidé

 

Cuando voy por los caminos

Viento en contra o a favor

Sueño despierto; es mi vida

Camino lleno de amor

 

Tan solo al estar en tu silla

Pues yo me siento un campeón

Me llenaste de alegría

En mis sueños de esplendor

 

Sos mi amiga y compañera

Y te cuido como a un ser

Pedaleando y pedaleando

También encontré un querer

 

Cuando me llame el creador

Para pagar lo adeudado

Quisiera irme despacito

Rodando en mi Hierro Alado.

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